El Presidio de Ushuaia y sus "pabellones históricos"

Puertas adentro, se imponía una severa disciplina. Los condenados más peligrosos del país perdían su nombre por un número

Foto: pexels

Sus primeros años

La construcción del Presidio de Ushuaia comenzó el 15 de septiembre de 1902, realizada por los mismos presos y finalizo en 1920.

Puertas adentro, el presidio de Ushuaia imponía una severa disciplina. Los que tenían buen comportamiento realizaban trabajos fuera del edificio como la explotación forestal en los bosques al que llegaban en el tren desde el centro de la ciudad. A través de los talleres, los presos cubrieron todas las necesidades de la incipiente ciudad. Construyeron las calles, los puentes y edificios públicos y en el presidio funcionó la primera imprenta, el teléfono, la electricidad, entre otros servicios esenciales.

En 1920 la cárcel contaba con 5 pabellones de 76 celdas exteriores cada uno. Las 386 celdas eran unipersonales, pero la cárcel llegó a alojar a más de 600 penados. 

Entre el Pabellón 1 o «Histórico» y el Pabellón 2 se levantó la cocina y entre el 1 y el 5 la panadería. Al frente de la bahía se levantó la administración. Los talleres fueron colocados en construcciones separadas. Recién en 1943 se inauguró un moderno hospital que luego fue el hospital de la Base Naval y por mucho tiempo el único hospital de la zona.

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FOTOGRAFIAS EXTRAIDAS DEL MUSEO MARITIMO DE USHUAIA

Los delincuentes mas peligrosos

A medida que pasó el tiempo a esta cárcel fueron enviados delincuentes autores de graves delitos, muchos de ellos condenados a pena perpetua o de larga duración. El régimen aplicado se basó en el trabajo retribuido, enseñanza escolar de nivel primario y una severa disciplina.

En el presidio los condenados más peligrosos del país perdían su nombre por un número. Algunos alcanzaron gran notoriedad como el múltiple homicida Mateo Banks al que llamaban “el místico” o Cayetano Santos Godino tristemente conocido como “el petiso orejudo” y el anarquista Simón Radowitsky.

Clausura y su posterior restauración

En marzo de 1947, siendo ya el Territorio Nacional una Gobernación Marítima, con un decreto del presidente de la Nación, Juan Domingo Perón dispuso la clausura del presidio de Ushuaia y pasó a manos del Ministerio de Marina creándose la Base Naval de Ushuaia

Las instalaciones fueron transferidas al Ministerio de Marina y en ellas se instaló la Base Naval en 1950. El edificio fue usado con distintos fines hasta 1978 donde el Hall Central era el Polvorín de la Base. Fue alojamiento de conscriptos, personal de las lanchas rápidas, depósito de víveres, armeros, etc. Luego quedó en desuso.

El edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional por ley del Congreso de la Nación en abril de 1997 y está siendo recuperado para su visita por la Asociación Civil Museo Marítimo de Ushuaia.

Fuente y texto extraido: Museo Maritimo de Ushuaia

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